Beatriz Buesa
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Psicología 
Transpersonal. 
Beatriz Buesa

La felicidad no está en el cielo, está en el corazón (Buda)

Nuestros antepasados siguen viviendo en nosotros y por medio de nosotros quieren concluir algo, que les dará a ellos y a nosotros la paz.

                     Bert Hellinger


Cuando las personas han experimentado un gran dolor ya no necesitan tanto la coraza del yo para defenderse. ¿Para qué, si ya fueron heridas? Pueden quitarse la armadura y convertirse en personas más abiertas, confiadas y confiables para los demás

                       Joan Garriga



Cada vez que logramos amar sin expectativas, cálculos y negociaciones, estamos de hecho en el cielo.

                          Rumi


Sólo cuando se ha recuperado el orden natural el individuo siente que se le ha quitado un peso de encima y puede seguir con sus asuntos sin que nada del pasado lo maneje o lo limite. 

                   Bert Hellinger

¿Qué son las Constelaciones Familiares?


Desde de los años 80, Bert Hellinger conjuntamente con un grupo de terapeutas alemanes (Gunthard Weber, Jakob Schneider, Matthias Varga von Kibed, Insa Sparrer, Hunter Beaumont, Albrecht Mahr y otros) viene desarrollando el trabajo con Constelaciones Familiares, brindando al mundo terapéutico un peculiar conjunto de soluciones sistémicas para las problemáticas más diversas.

En la base de las constelaciones familiares están: el desarrollo de procesos de sanación escénicos de Jacob Moreno, las investigaciones de Ivan Boszomenyi-Nagy sobre los órdenes y las normas en los sistemas familiares, el trabajo con esculturas y la reconstrucción familiar de Virginia Satir, los conceptos de Fritz Perls sobre crecimiento y sanación, la hipnoterapia de Milton Erikson, así como el trabajo con esculturas humanas ampliado de Thea Schönfelder que ya incluía muchos de los elementos de la constelación familiar posterior.

La constelación de sistemas familiares en su forma actual se ha ido desarrollando en las últimas décadas hasta convertirse en un modo de trabajo que se aplica tanto en el marco terapéutico como también en el ámbito de la asesoría de organizaciones, educación, supervisión y diversos entrenamientos. La familia y sus relaciones vitales constituyen el punto de partida para descubrir el fondo de nuestras dolencias, sean de carácter físico o psíquico. La misma familia y sus relaciones se revelan también como fuente de sanación.

Nuestra cultura tiende a desligarse cada vez más de la trama relacional de la familia y de la red familiar. La experiencia práctica en el trabajo con Constelaciones Familiares, sin embargo, demuestra que la suposición de una personalidad autónoma es, en muchos sentidos, una ilusión. Para bien y para mal el individuo se halla unido a su familia a través de varias generaciones, habitualmente de forma inconsciente y mucho más intensa de lo que a primera vista se supondría.

Bert Hellinger observó las dinámicas que conllevan identificaciones e implicaciones trágicas de una generación a la siguiente. En el trabajo de Constelaciones Familiares, estas dinámicas e implicaciones salen a la luz. Al restablecer los Ordenes del Amor, dando a cada miembro de la familia un lugar de dignidad y respeto, aparecen soluciones a menudo sorprendentes para el bienestar y alivio de todos los componentes de la familia.

El procedimiento:

En un taller de grupo, la persona que hace su Constelación Familiar elige representantes para aquellas personas que integran su familia actual o de origen, incluyendo un representante para sí mismo, y los coloca en el espacio. A partir de ahí el coordinador acompaña al cliente al encuentro con su realidad, orientándose en la expresión corporal y emocional de los representantes, y completándola con frases curativas o ritos de lenguaje corporal. Así se forma una nueva imagen encaminada a soluciones alternativas y al asentimiento consciente al propio destino.

Es un método útil para aquellas personas que quieran trabajar con asuntos problemáticos de su vida, ya sea de naturaleza relacional y familiar o bien pérdidas y duelos, guiones y pautas repetitivas, trastornos y enfermedades graves. Interesa también a todas las personas que se dedican a las profesiones de ayuda.


¿Cómo se realiza una Constelación Familiar?


El procedimiento estándar de un taller grupal consiste en que la persona que quiere constelar se sienta junto al facilitador y define en breves palabras el tema que quiere constelar. Por ejemplo puede decir: "Quiero constelar la relación con mi madre", "El conflicto que tengo con mi pareja", "La anorexia de mi hija", "Los problemas que mis hermanos y yo tenemos con relación a la herencia de mis padres", "La falta de éxito de mi negocio", etc. En función de ello, el facilitador le pide al cliente que escoja, de entre los asistentes, a alguien que represente a la persona o personas involucradas y escoja también a alguien que le represente a sí mismo y los sitúe en el espacio de la forma que siente. 

Con base en esta primera imagen comienza a desplegarse la constelación ya que los representantes se mueven lentamente. En ocasiones el facilitador pregunta a los representantes cómo se sienten o les pide que digan ciertas frases breves que sacan a la luz la dinámica oculta y facilitan el que se pueda llegar a una imagen de solución. 

En otros momentos puede requerirse un trabajo profundo en el que no se llega a saber quién representa qué, sin embargo, se consigue un movimiento que resulta muy sanador en varios niveles. Se observa este movimiento a través del cuerpo y cambios en los signos vitales de la persona que constela. 

Es un proceso de toma de consciencia y de desarrollo personal. Es llegar a tomar una decisión consciente de cambio de la actitud interna respeto al tema para llegar a relaciones interpersonales sanas en todos los ámbitos de la vida como la familia, la pareja, ámbito laboral y en la empresa.


¿Que pasa después de una Constelacion Familiar?

Texto de Bert Hellinger

Las Constelaciones Familiares actúan, cuando uno las deja exactamente de la manera en que las vio. Es una imagen espacial y atemporal, de las profundidades y tiene su fuerza cuando uno lo deja tal cual. Cualquier discusión sobre su contenido destruye la imagen.

Lo mismo se aplica cuando uno acaba de trabajar, alguno del grupo se le acerca después a preguntarle: ¿cómo te ha ido?, ¿qué harás ahora? Lo que están haciendo es picotear su alma. Es fatal, invadir de esta manera el alma de otra persona como si tuviéramos el derecho de hacerlo. Ninguna persona tiene el derecho de hacerlo. Tampoco sirve intentar consolarlo. La persona es fuerte. Quien intenta consolar, es débil. Este es en realidad quien no soporta el dolor del otro. Porque en el fondo no quiere consolar al otro, sino que utiliza al otro para consolarse a si mismo.

No hay que interferir. Y eso es válido para todo este trabajo.

La persona misma tampoco debe actuar inmediatamente. Así no funciona. La imagen tiene que descansar en su alma. A veces durante mucho tiempo, quizás medio año o más. Y uno no hace nada para cambiar. Las imágenes ya actúan, simplemente estando. Y al cabo de un tiempo en el alma se reúne la fuerza necesaria para hacer lo correcto. Aquello que es correcto y bueno será diferente de lo que uno ahora acaba de ver. El alma de la persona sabe mucho más todavía y al final uno sigue a su propia alma y así tiene la plena fuerza.

Por tanto no sigue ni al facilitador ni tampoco a esta imagen. Uno sigue a su alma. Pero esta imagen ha impulsado algo en su alma que posteriormente hace posible el actuar.

Así hay que manejar estas imágenes.