Beatriz Buesa
Col. Nº AA00452

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Psicología 
Transpersonal. 
Beatriz Buesa

La felicidad no está en el cielo, está en el corazón (Buda)

Blog/Actividades

ARTICULOS, EVENTOS Y EJERCICIOS PARA EL DESPERTAR


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El amor al destino

Publicado el 9 Ee diciembre Ee 2018 a las 8:45 Comments comentarios (0)



El destino se presenta en cualquier persona con la que nos relacionamos. 


Cada una de esas personas, se convierte en destino para nosotros, y nosotros, en destinos para ellas.


Por tanto, el amor al destino, significa amar tanto al destino que se me presenta en el otro -que me enriquece, me desafia, y también me golpea a través de él- como tambien significa amar el destino que enriquece, desafia, y muchas veces, también golpea al otro a través de mi. 


De este modo, todo encuentro con otras personas se convierte en más que un mero encuentro entre ellas y yo. Se convierte en un encuentro de destinos que actúan detras del otro y de mí. Pueden ser destinos gozosos o dolorosos. Pueden estar al servicio del crecimiento, o de la limitación, dando o arrebatando vida. 


Cuando otra persona, me desea el mal, muchas veces, mi primera reacción es la de desearle también el mal, tramando la compensación o la venganza. En cambio, si le miro como a una persona expuesta a su destino, reconociendo que su destino, a través de él, también se convierte en mi destino, ya no encaro al otro como ser humano, encaro al destino- y lo amo.


En ese mismo instante, me entrego a un poder fatal, permito que me toque, y más alla de mi consternación personal, permanezcoen el amor en cualquier circunstancia.


Por otra parte, cuando yo me convierto en destino para el otro de una forma que a él le duele, le limita y le obliga a la despedida, y a la separación resisto al sentimiento de culpa, como si yo actuara por mis propios intereses, por deseos destructivos o malas intenciones. A ese destino lo he de amar, tal y como es, y asi, a través de ese destino, me purifico, y me constituyo en un mismo nivel con el otro. 




Quien ama el destino de esta forma, el propio y el ajeno, sea cual sea la manera en que se convierta en destino para el otro y para mí, está en concordancia con todo tal y como es. Se halla formando parte de un todo mayor, y a la vez está orientado al tú.


Su amor, por ser amor al destino, alberga tanto grandeza como fuerza.


Bert Hellinger 

(Meditación: El amor al Destino)


Si quieres saber más sobre las Constelaciones Familares de Bert Hellinger, pincha https://www.vivirenelcorazon.com/constelaciones-familiares" target="_blank">aqui




El amor es la fuerza más poderosa.

Publicado el 29 Ee noviembre Ee 2018 a las 4:15 Comments comentarios (0)


Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.


Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.


Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros.


Esta fuerza universal es el AMOR.


Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.


El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.


Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.




Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E=mc² aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.


Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.


Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.


Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.




Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!.


Tu padre

Albert Einstein


EL AMOR Y SUS ALAS

Publicado el 8 Ee noviembre Ee 2018 a las 9:05 Comments comentarios (0)




EL AMOR Y SUS ALAS

Cuando la Vida toca tu alma y, mágicamente eres bendecido por las fuerzas del Amor, se te otorga el regalo más grande de todos.


Lo prodigioso, lo innombrable te acaricia.


Qué regalo tan maravilloso, sentir y recibir ese Amor vibrante y luminoso fluyendo por todo tu ser.


Pero a menudo, surge en nosotros el deseo de retenerlo; de apropiarnos de él y de hacerlo exclusivamente nuestro.


¡Vaya estupidez la querer volverse el dueño de lo Esencial!


Y entonces empiezan los planes, los presuntos derechos de autoría, el control y el miedo.


Y el Amor, que hasta ese instante estaba feliz y dichoso, comienza a sentirse atrapado dentro de una jaula.


Jaula de oro, pero jaula al fin y al acabo.


Hemos encerrado a lo único que sólo se nutre de la libertad más pura y límpida.


Y entonces, el Amor ya no sabe cómo extender sus alas y, poco a poco, su vuelo se aplaca.


Sólo recuerda el batir de las alas y su ritmo, pero las mismas ya no logran elevarlo del suelo del tedio y la monotonía.


Por ello, con el tiempo, uno aprende que los Regalos requieren ser disfrutados, pero jamás poseídos.


Y uno aprende que la energía Vital se nutre sólo de libertad para existir y, que el Amor, cuando sucede y nos bendice, nos invita a enaltecernos con absoluta confianza y certeza.


Con arte, pero sin artimañas.


Rendidos al misterio de la Vida.



TOMAR AL PADRE

Publicado el 26 Ee octubre Ee 2018 a las 15:20 Comments comentarios (0)

Bert Helliger ha sido claro al decir que al padre se le toma a través de la madre, es la madre la que dá el permiso para tomar al padre. La relación madre e hijo se dá desde la gestación y hasta los primeros 12 años de vida del hijo, él está contenido por su madre y lo que implica la energía femenina que lo mantiene cerca del sistema familiar y sistémicamente hablando, estar cerca del sistema familiar significa que está rodeado, protegido por todo lo que ayuda a mantener la vida, es decir, se siente a salvo. 


Mas adelante cuando el hijo crece y empieza a salir a interactuar con otros sistemas familiares y otras dinámicas de supervivencia, lo que se necesita es que la relación padre e hijo se dé y de esta manera se involucre la fuerza de la energía masculina, que es primordial para salir al mundo, a la vida que a veces se vuelve difícil, competitiva y hasta peligrosa, en la que puede estar comprometida su supervivencia.


Se puede decir que la madre es la guardiana de la supervivencia, la protección y el cuidado  del hijo, y el padre es el encargado de darle la libertad, la dimensión espiritual y transcendental.


Entonces lo que una madre puede hacer en ese momento de la vida de un hijo en el que necesita iniciar su independencia emocional, es demostrarle que así como ella puede ver a ese padre con amor y ver en él un hombre con un linaje masculino fuerte, donde no solo está él sino todos sus antecesores. De esa forma el hijo o la hija, pueden ir hacia el padre con fuerza.


"Para que el hijo se fortalezca, necesita reconocerse en su padre y en sus ancestros. Asi gana la fuerza que necesita para ir al mundo y a la vida"


Lo que comunmente sucede es que la madre no está en disposición de entregarle el hijo al padre, puede ser por alguna historia de dolor que hace que una madre no dé el permiso e impide hacer el movimiento de toma del padre y por ende, el hijo tampoco puede hacer este movimiento. Desde el punto de vista de los hijos cuando este movimiento o este paso no se dá, lo que le ocurre al hijo es que es difícil ver al padre y entra en conflicto, se siente dividido o termina por revelarse contra su madre.


No importa lo que yo como madre de mi hijo pienso del padre, si es o no adecuado no importa, lo claro que debo tener es que ese es el padre de mi hijo y sin él no hubiera podido ser madre de ese hijo y la fuerza que él necesita para afrontar la vida viene de ese hombre que yo escogí, no puede haber otro.


Con nuestro padre, tomamos toda aquella energía del mundo exterior, es la energía que nos hace ir hacía afuera, hacía el logro de nuestras metas, hacía los objetivos que nos trazamos en la vida; es esa energía que viene de nuestro padre la que nos ayuda a poner limites en todos los ámbitos de nuestra vida. Cuando solo tomamos a nuestra madre, hay soledad y aislamiento.


"El padre es quien empuja para ir hacía el mundo con fuerza y seguridad."



Tomar al padre implica, igualmente que como con la madre, tomarlo como es, sin juzgar, porque cuando lo juzgamos perdemos la fuerza que viene él. Lo que hay que hacer es pararse en el aquí y ahora, desde el adulto y asentir al destino colectivo y familiar, haya sido como haya sido.
No nos compete valorar como han actuado los padres.

¿QUE SUCEDE CUANDO TOMAMOS AL PADRE?


  • Tenemos la fuerza para tomar decisiones.
  • Logramos trazarnos objetivos y metas y alcanzarlas.
  • Sentimos autoestima, estamos agusto en nuestra piel.
  • Hay paz mental, claridad intelectual.
  • Hay tranquilidad e impulso a la acción
  • Tenemos la capacidad de conocer y poner limites.
  • Podemos asumir con fuerza las tareas que nos trazamos
  • Sentimos la realización profesional
  • Conectamos con el maestro interior. 


DESORDENES RELACIONADOS CON NO TOMAR AL PADRE

Cuando es la madre la que no está presente, la persona toma el lugar de la madre, convirtiéndose en la pareja del padre, o viceversa por lo tanto, le será más difícil conseguir pareja y hacer su propio sistema.

Ante una madre a la que le faltó su mamá: la hija termina tomando el lugar de la abuela materna y se convierte en la mamá de su mamá, se transforma en la grande de la relación.Se le puede dificultar llegar a ser madre.

Cuando a un padre le ha faltado su papá pueden presentarse situaciones de adicciones (ALCOHOL, DROGAS, LUDOPATIA). En el alcoholismo, por ejemplo, lo que se vé es que el hijo dice: “Papá, con cada trago te siento aquí conmigo”.

Ante la muerte de la mamá (sea cual sea la edad y la circunstancia), el hijo o la hija pueden desear acompañar a mamá en la muerte. Igualmente puede pasar con el padre. Es lo que Bert Hellinger indica como jalón de muerte. El hijo o hija, apaga su vida, le cuesta más ser feliz, le cuesta disfrutar de la vida.

 

El 1 de Diciembre, en Vitoria-Gasteiz, tienes la oportunidad de mirar e indagar que situaciones o dificultades han afectado en la relación con tu padre, y sanar y resolver aquello que está en desorden. Comprender, tomar consciencia y colocarte en el lugar que te corresponde, te permite re-conectarte con la presencia, la fuerza, la capacidad, la toma de decisiones, la claridad mental, la autoestima y la realización profesional.


Inscripciones:  659.42.59.01 (Violeta)



MEDITACIONES ACTIVAS Y SOMATIC EXPERIENCING 2018/2019

Publicado el 30 Ee septiembre Ee 2018 a las 15:00 Comments comentarios (0)




Una temporada más, te proponemos un programa de Meditaciones Activas de Osho. Un viernes al mes. Y este año, como novedad, incluimos ejercicios de Somaic Experiencing (Experiencia Sómatica) antes de cada meditación para traer e incluir recursos internos que nos ayuden a sentirnos vitales, fortalecidos y con energia paraa frontar cada reto que nos presente la vida.



La catarsis es necesaria porque tu corazón ha sido muy reprimido, debido a tu cerebro. El cerebro ha tomado mucho de tu ser por lo cual te domina. No hay espacio para el corazón, los anhelos del corazón son reprimidos. Tú nunca te has reído desde el corazón, nunca has vivido desde el corazón. Osho



Aqui tienes las fechas de cada propuesta:




EJERCICIO. APERTURA A LA VIDA

Publicado el 30 Ee septiembre Ee 2018 a las 14:40 Comments comentarios (0)


1. Nos sentamos derechos en el borde de una silla, exhalamos profundamente por la boca e inhalamos profundamente por la nariz. Mantenemos los ojos abiertos y repetimos esa respiración dos veces. Después cerramos los ojos y respiramos con normalidad. Nuestras manos están abiertas apoyadas en nuestros muslos con las palmas hacia arriba.



2. Lentamente estiramos los brazos y las manos hacia delante, yendo hacia alguien. Nos mantenemos sentados y derechos, sentimos como nuestra espalda se yergue cada vez más cuanto más estiramos los brazos hacia delante. En nuestra imaginación estiramos los brazos hacia nuestra madre.



3. Mientras nos mantenemos en esa posición tomamos conciencia de cuántas maneras diferentes nosotros en nuestra vida nos hemos alejado de otros en lugar de habernos dedicado a ellos. Permanecemos en esa posición aunque en ese instante pueda resultarnos difícil. Movemos nuestros brazos y nuestras manos abiertas más hacia delante y conservamos nuestra espalda derecha.



4. Lentamente y con cuidado abrimos los ojos. Sin movernos percibimos nuestro entorno como un todo y como un todo nos entregamos a él hacia delante, hacia la derecha y la izquierda y también hacia atrás.



5. Abrimos nuestros oídos, listos para oír todo y a todos, oír lo que otros nos quieren comunicar y junto con ellos nos descubrimos atentos a nuestra madre y a muchas personas más, con amor y esperanza, dedicados y uno con ellos.



6. Volvemos a hacer tres respiraciones profundas. Primero exhalamos y luego profundamente tres veces inhalamos y exhalamos. Permanecemos erguidos, con la espalda derecha, sentados y levemente inclinados hacia delante.



7. De pronto nos sentimos unidos a muchas personas de un modo distinto, con los ojos bien abiertos y fulgurantes y los oídos bien abiertos, sentimos que estamos atentos a ellos pero de un modo distinto. También en relación con aquellos con quienes estamos unidos por nuestra profesión y nuestra empresa.


¿Qué sucede ahora con nuestro éxito? ¿Falta mucho para que llegue? ¿Qué sucede con nuestra alegría y nuestra felicidad? También ellas vuelven su mirada hacia nosotros, como nuestra madre.



LA MADRE DESDE LA VISION SISTEMICA.

Publicado el 30 Ee septiembre Ee 2018 a las 14:35 Comments comentarios (0)


La madre no solamente representa la vida. Ella fue nuestro mundo durante nuestros primeros meses de vida. Nos dio su calor, alimento, seguridad y amor. Antes de nacer, ya teníamos establecido un vínculo con ella. Después de nacer, ella siguió siendo nuestra unión con el mundo, y la relación más importante en nuestros primeros años de vida.


Al sanar y mejorar la relación con nuestra madre, mejoramos también muchos otros aspectos de nuestra vida: las relaciones en general, y con la pareja e hijos de manera particular, la profesión, la abundancia, el éxito, el dinero, la salud, nuestra relación con la comida, etcétera.



El primer y decisivo éxito para nosotros fue nuestro nacimiento. Lo logramos de la mejor manera y la más amplia cuando debimos salir a la luz por nuestros propios medios y el nacimiento ocurrió sin intervención externa. Aquí debimos demostrar por primera vez nuestra capacidad de imponernos. Este éxito seguirá repercutiendo por el resto de la vida. De esa experiencia obtenemos la fuerza para más tarde poder imponernos con éxito.





El 20 de Octubre, en Vitoria-Gasteiz, tienes la oportunidad de trabajar y sanar asuntos pendientes en el vinculo con tu madre, en un taller de Constelaciones Familiares con el apoyo de Somatic Experiencing.

HORARIO: DE 10 A 14 Y DE 16 A 20H.

APORTACION: 85€

INFORMACION E INSCRIPCIONES: 659.42.59.01 (Violeta)


LUGAR: CASTILLO DE QUEJANA, Nº9, SALA 15. VITORIA-GASTEIZ



Puedes practicar con este ejercicio que propone Bert Hellinger.

Cerramos los ojos e imaginamos que nuestra madre se encuentra a unos diez pasos de distancia. La miramos a los ojos y conectamos visualmente con ella (si nuestra madre ya falleció, realizamos el ejercicio igualmente, imaginándola). La imaginamos mirándonos con amor, y avanzamos paso a paso hacia ella, muy lentamente, sin perder el contacto visual. Un paso, otro paso..., vemos hasta dónde podemos avanzar.


 

Puede que durante el camino surjan enfados, reproches, imágenes negativas del pasado, de aquello que me hizo o que no me dio. Puede que me quede parado y no sea capaz de dar un paso más, pero ahora soy adulto/a, y tengo la capacidad y la voluntad de seguir hacia adelante, y superar esas dificultades que en su día no pude superar. Lo que ella me dé ha de ser suficiente para mí. Lo que no encuentre en ella, lo buscaré en la vida.



Y voy avanzando. Quizá puedo llegar hasta ella, abrazarla y tomar todo lo que ella me da. Quizá no llego y me quedo en el paso 4, en el 6. No importa, no me voy a juzgar. Si me quedo por ejemplo en el paso 6, soy consciente de que tengo un camino avanzado, aunque todavía he de trabajar un poco más en mi unión hacia ella.


Puedes hacer el ejercicio las veces que quieras. Es una toma de concencia de donde estas en cada momento.


Suerte!



LA BUENA AYUDA (BERT HELLINGER)

Publicado el 16 Ee septiembre Ee 2018 a las 10:15 Comments comentarios (0)


LOS ORDENES DE LA AYUDA

Ayudar, qué significa?

Ayudar es un arte. Como todo arte, es necesario conocerlo, se lo puede aprender y practicar.


La ayuda como compensación


Como seres humanos dependemos de la ayuda de otros. Solo así nos podemos desarrollar. También necesitamos ayudar a otros. Quien no es necesitado, quien no puede ayudar a otros, se aisla y atrofia. El ayudar entonces, no solo sirve a los otros, sino a nosotros mismos. En regla general la ayuda es recíproca, p.ej. en una pareja; y se regula según la necesidad de compensación. Quien recibió de otros lo que desea o necesita, quiere retribuir, es decir quiere dar y con este acto compensar la ayuda recibida.


A veces nos sentimos limitados en la compensación, por ejemplo frente a nuestros padres. Lo que ellos nos regalaron, es demasiado grande, como para poder encontrar una compensación en el dar. A ellos solo podemos darles el reconocimiento por el regalo recibido y el agradecimiento desde el corazón. La compensación solo se logra, dando a otros, los cuales a nosotros tampoco nos pueden devolver, pero están dispuestos a pasar lo recibido, por ejemplo a los propios hijos.


Para poder ayudar, primero tenemos que haber recibido y tomado. Solo entonces sentimos la necesidad y la fuerza, de ayudar a otros, especialmente cuando esta ayuda nos exige mucho. Esto presupone, que aquellos, a quienes queremos ayudar y lo que estamos dispuestos y capaces de dar, lo necesiten y quieran recibir. Si no, nuestra ayuda cae en el vacío. En este caso separa en lugar de unir.



Primer orden de la ayuda


El primer orden de la ayuda sería que uno da solamente lo que tiene y solo espera o toma, lo que necesita. El primer desorden de la ayuda comienza allí, donde uno quiere dar lo que no tiene, y el otro quiere tomar, lo que no necesita; o cuando uno espera y exige del otro, lo que éste no puede dar, pues no lo tiene, pero también donde alguien no debe dar algo, pues con este dar le quitaría al otro algo, que solo él debe o puede llevar y puede o debe hacer. El dar y el tomar tiene sus límites. El arte de ayudar consiste en percibir esos límites y someterse a ellos.


Esta forma de ayuda es humilde, renuncia a la exigencia y también al dolor. En las constelaciones familiares se muestra con qué se debe confrontar

tanto el que ayuda como el que pide la ayuda, por ejemplo cuando el constelador renuncia a

la ayuda interrumpiendo la constelación. Tenemos que saber asimismo, que esta humildad y esta renuncia contradicen las formas tradicionales de ayuda verdadera, y el que ayuda de esta manera se expone a reproches y fuertes ataques.



El segundo orden de la ayuda


La ayuda está al servicio de la supervivencia por un lado y del desarrollo y del crecimiento. Pero tanto la supervivencia, el desarrollo y el crecimiento dependen de circunstancias especiales, externas e internas. Muchas circunstancias externas están predeterminadas y no son cambiables, por ej. una enfermedad hereditaria o también consecuencias de acontecimientos y de culpa. Si la ayuda no toma en cuenta estas circunstancias externas o las niega, la ayuda está condenada al fracaso. Sucede lo mismo con los acontecimientos de orden interno, por ej. la implicancia en el destino de otros en una familia y el amor ciego.


Para muchos “ayudadores“ parece difícil soportar el destino del otro y lo quieren cambiar. Pero no porque el otro lo necesita o lo quiere, sino porque ellos mismos lo aguantan con dificultad. Cuando el otro permite la ayuda, no es porque lo necesita, sino porque le quiere ayudar al “ayudador“. Entonces este ayudar se convierte en tomar y el recibir ayuda, en dar.


El segundo orden de la ayuda sería entonces, que se someta a las circunstancias y solo interfiera apoyando, mientras éstas lo permitan. Esta ayuda es cuidadosa y tiene fuerza.


El desorden sería cuando la ayuda niega u oculta las circunstancias, en lugar de encararlas junto con quien está solicitando la ayuda. Querer ayudar en contra de las circunstancias debilita a ambas partes, al que ayuda y al que necesita la ayuda.




El tercer orden de la ayuda


Muchas personas que ayudan, p.ej. psicoterapeutas y trabajadores sociales, piensan que deben ayudar como padres a sus hijos pequeños. También aquellos que solicitan ayuda, esperan recibir la ayuda como de padres a sus hijos, y asimismo recibir posteriormente de sus terapeutas, lo que aún esperan y exigen de sus padres.


Pero qué sucede cuando los “ayudadores“ responden a estos deseos? Ellos comienzan una larga relación con sus clientes, y se encontrarán en la misma situación que los padres; paso a paso le tienen que poner límites al cliente.


Muchos “ayudadores“ quedan atrapados en la transferencia y contra transferencia del hijo a los padres y de esta manera obstaculizan la despedida de los padres, así como la de ellos mismos. Solamente en situaciones donde el “ayudador“ lleva a cabo un movimiento interrumpido puede ponerse en el lugar de uno de los padres.


El tercer orden de la ayuda sería entonces que un “ayudador“ se enfrente a una persona adulta, que busca ayuda de manera adulta, y que rechace ubicarse en la posición de sus padres.


El desorden aquí sería, permitirle a un adulto pedir ayuda como un niño, tratarlo como un niño y decidir algo, por lo que él mismo debe tomar la responsabilidad y encarar las consecuencias.


En este tercer orden de la ayuda es donde más profundamente se diferencian las constelaciones familiares o los movimientos del alma de la psicoterapia tradicional.



El cuarto orden de la ayuda


El “ayudador“ debe ver a la persona que pide ayuda como parte de un sistema. Solamente de esta manera puede ver lo que necesita y a quién en la familia le debe algo. Así también puede percibir quién en la familia necesita su respeto y su ayuda, y a quién tiene que dirigirse el cliente, para reconocer y dar los pasos decisivos.


Es decir que la empatía del “ayudador“ no tiene que ser personal, sino tiene que

ser sistémica. El “ayudador“ no debe establecer una relación personal con el cliente.



El quinto orden de la ayuda


Las constelaciones familiares unen lo que antes estaba en oposición. En este sentido están al servicio de la reconciliación, especialmente de la reconciliación con los padres.


Solo puede estar al servicio de la reconciliación, quien puede dar en su propia alma un lugar a aquello, que es conflictivo para el cliente o de lo que se queja y lamenta. De esta manera el terapeuta se anticipa, a lo que el cliente aún tiene que realizar.


El quinto orden de la ayuda sería entonces el amor hacia cada persona, tal cual es, aún cuando sea muy distinta. De esta manera le abro mi corazón y


le doy un lugar. Lo que se reconcilia dentro de mi corazón, también puede reconciliarse en el sistema del cliente.

El desorden sería la indiferencia y el juicio sobre otros. El que verdaderamente ayuda, no juzga.




La percepción


A fin de poder actuar de acuerdo con los órdenes de la ayuda, se necesita una percepción especial. Es importante no querer aplicarlos de manera metódica y exacta. El que trata de hacer esto, piensa, en lugar de percibir.


Con la percepción me dirijo hacia una persona, sin querer algo en especial. Esta percepción nace cuando estamos centrados, sin reflexiones, sin intenciones.


La ayuda que nace de la percepción, por lo general es corta. Es concreta, muestra el próximo paso, se retira rápidamente y permite al otro sentirse libre. Es una ayuda como al pasar. Uno se encuentra, se da una indicación, y cada uno sigue su camino. Es humilde.


Se reconoce, la no ayuda, cuándo la ayuda está indicada y cuándo la ayuda daña, cuándo quita fuerzas en lugar de dar apoyo y cuándo la ayuda está al servicio de aliviar la propia necesidad en lugar de la necesidad del otro. 


Bert Hellinger

DE LA DEPRESION AL DESCANSO

Publicado el 31 Ee agosto Ee 2018 a las 6:50 Comments comentarios (0)


DE LA DEPRESIÓN AL PROFUNDO DESCANSO


Cuando necesitamos un descanso profundo y no podemos encontrarlo nos deprimimos.


Todos, en alguna medida estamos ‘deprimidos’, hundidos por nuestro falso yo, exhaustos a nivel del alma a causa de nuestros frustrados intentos de sostener una falsa imagen, de estar en el rol de un personaje que no es quienes somos realmente. Anhelamos dejar de actuar, y ser auténticos nuevamente.


Cuando reprimimos nuestros sentimientos, deseos, impulsos, y anhelos verdaderos empujándolos al inconsciente, viviendo como una fachada en este mundo, al final, nos deprimimos; incluso sentimos que queremos suicidarnos.


La depresión no es un error, en verdad es inteligente. Es un llamado ancestral a descansar, a desacelerar, a salir de la mente y sus miedos y a dirigirnos al cuerpo y sus sentidos.


A dejar ir la imagen.

A “matar” el personaje que hemos estado interpretando, y a ser exactamente como somos.

A dejar de correr.

A tocar nuestras heridas y traumas con gran dulzura.

A empapar conscientemente nuestra experiencia presente con atención amorosa.

A despertar a nuestra brillante rabia, nuestra magnífica aflicción y nuestros increíbles terrores escondidos.

A decir en voz bien alta nuestra verdad.

A hacer nuestro camino.

A seguir adelante con coraje.

¡A dejar de ‘deprimir’ nuestra parte salvaje interna!

A salir de nuestro escondite.

A permitirnos ser vistos.


Mi depresión suicida y mi desesperación terminaron salvando mi vida cientos de veces, empujándome al camino de la sanación. La depresión fue mi único llamado a descubrir la forma más profunda de descanso cósmico dentro mío.


Estoy eternamente agradecido a los dioses del Inframundo.


JEFF FOSTER


NO TE ABANDONES A TI MISMO

Publicado el 17 Ee junio Ee 2018 a las 0:25 Comments comentarios (0)


ROMPIENDO EL CICLO DEL ABANDONO

Puedes sentirte abandonado, sí.

Te puedes sentir solo, alejado del amor, la vida y la calidez.

Otros pueden detonar sentimientos poderosos en ti, sí.

Pero haz a un lado la palabra, el concepto, la historia,

y regresa a la realidad del cuerpo vivo.

¿Cómo se siente ese abandono?

¿Cómo sabes que te han abandonado?

Pon atención a las sensaciones

que surgen ahora en tu vientre, pecho, garganta.

Siente el aleteo, el pulso, la punzada de cada sensación.

Deja que crezcan en intensidad, o que se disipen y se muevan.

Imprégnalas de curiosa, amorosa atención.

Ofréceles un espacio; suavízate alrededor de ellas.

Tienes que respirar en ti mismo ahora, amigo,

porque no hay nadie aquí que pueda respirar por ti,

y no podrían hacerlo, de todos modos.

El sueño del amor ha muerto;

estás despertando a la realidad del amor.

El amor no viene de fuera. Nunca lo hace.

Siempre estuvo dentro de ti. Era tu poder.

Ese fue siempre tu trabajo, amarte a ti mismo,

no mendigar amor, o buscarlo externamente,

o esperarlo, o tratar de aferrarte a él,

sino empaparte con él, momento a momento precioso.

No te abandones a ti mismo cuando te sientas abandonado,

porque hay un dolor que es peor que el abandono:

abandonarte a ti mismo, huir de la presencia.

La culpa no funciona aquí.

Enfócate en ‘el que te ha abandonado’, y te vuelves impotente.

Rompe el ciclo del abandono, ya.

Enfócate en ‘el abandonado’,

en este precioso niño que llevas dentro.

Invita a que tu amorosa atención vaya a

lo profundo de tu vientre, corazón, cabeza.

Respira en el propio suelo.

Siente tu propia vitalidad.

Tú no has sido abandonado.

La vida está aquí. Tú estás aquí.

Y desde aquí, una nueva vida crece.

Y mientras aprendes a no abandonarte a ti mismo,

con el tiempo, atraerás a otros

que tampoco se abandonan a sí mismos;

otros que no te abandonarán.

Porque ahora tú no puedes ser abandonado:

te niegas a abandonarte a ti mismo.

El abandono es una vieja palabra para ti ahora.

Demasiado dramática para tu cuerpo.

Nadie puede abandonarte;

ellos sólo pueden irse a otro lugar, con su dolor.

El abandono es la historia de un amor perdido,

una vieja historia, porque el amor no puede perderse,

sólo puede ser descubierto de nuevo en lo profundo de nosotros.

Eres lo suficientemente valiente

como para estar presente ahora.

Has roto la adicción de toda una vida:

has descubierto la profunda alegría de estar solo.

JEFF FOSTER


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