Beatriz Buesa
Col. Nº AA00452

Cita previa
637.868.811

Psicología 
Transpersonal. 
Beatriz Buesa

La felicidad no está en el cielo, está en el corazón (Buda)

Blog

ARTICULOS, EVENTOS Y EJERCICIOS 


ver:  todos / resumen

SAGRADA INTIMIDAD

Publicado el 19 Ee febrero Ee 2019 a las 10:45 Comments comentarios (0)




QUERIDO HOMBRE ;


¿Sabes que cuando entras en una mujer, en realidad estás dentro de otro ser humano, estás dentro de ella?


¿Alguna vez te has dado cuenta de lo sagrado que es esto?


Que esto es lo más cercano a la unidad que alguna vez vas a experimentar, y que ella tiene ese regalo para ti.


Que puedes volver al útero y al punto de la creación. Que puedes plantar las semillas de la creación también.


Que cuando la dejas, ella siente la separación mientras te retiras físicamente y la dejas vacía.


Que ser permitido entrar dentro de ella es un regalo, un honor, algo sagrado, y que es tu trabajo saber, respetar y honrar esto.


Que su corazón está conectado a su sexo, y que cuando quieres entrar en su sexo, también entras en su corazón.


Que ella siente todo cuando entras en ella, ya que toda tu energía está siendo acogida dentro de ella.


Así que, tienes la responsabilidad de entrar con transparencia de intenciones, ya que ella sentirá todas las formas en que podrías usarlo para evitar sentir su propio dolor o emociones.


Tienes que ser consciente de por qué estás entrando en ella, y con lo que la estás llenando.


Ese sexo es la unión cósmica de la energía femenina y masculina, una reunión sagrada de polaridades, y no tiene nada que ver con llegar al orgasmo, si durará lo suficiente, el tamaño, otro número para tu colección o tu valor.


Abrirte realmente a una mujer se trata de ir profundo, pero no ir profundamente dentro de ella, es ir profundamente dentro de ti, conocerte a ti mismo. Cuanto más profundo eres capaz de entrar en ti, más profundo puedes entrar en una mujer.


Zoe Johansen



EL BUEN AMOR

Publicado el 29 Ee enero Ee 2019 a las 9:50 Comments comentarios (0)

LA PAREJA. EL BUEN AMOR.




Lograr el amor en pareja, sentir la intimidad con otro ser humano, ese espacio donde dos personas se aceptan tal y como son, implica consciencia, responsabilidad y crecimiento.


Desde la visión sistémica, cuando se une una pareja no sólo se juntan dos personas, sino que se unen dos sistemas.

 

Dos familias con su historia particular, cimentada en hechos y vicisitudes particulares, y que cada uno conserva unas lealtades más o menos camufladas a sus orígenes.


1.LA PAREJA COMO FUSION DE LO FEMENINO Y LO MASCULINO

LA LEY DE LA PERTENENCIA


La fuerza de la pareja viene de la fusión de los opuestos: la fusión masculino – femenino. En la pareja homosexual la fuerza viene de la fusión entre dos personas distintas, y cuanto más han integrado cada uno su parte masculina y su parte femenina, más fuerza tendrá esa pareja.


Previamente a la entrega a la pareja, cada persona es el resultado de una fusión anterior: es el fruto de la fusión de su padre con su madre. Y esta fusión la vive como fusión entre su parte masculina y su parte femenina. Toda persona encuentra su mayor fuerza en la fusión interior de lo masculino con lo femenino, que llega al tomar incondicionalmente y por igual al padre y a la madre. Sin preferencias. Sin opiniones. Sin peros y sin condiciones.


Cuando la persona ama y respeta por igual a sus dos partes es cuando está al máximo de su fuerza y realización, y cuando más puede aportar a la pareja.


Gracias a la convivencia y al intercambio afectivo entre los dos miembros de la pareja se puede desarrollar la intimidad, el estado más evolucionado de las relaciones entre dos adultos.




Para que pueda darse la intimidad en la pareja, es necesario que ambos conyugues hayan podido tomar y se hayan podido luego separar de sus padres, que sean independientes de ellos afectivamente para poder necesitar a otra persona. Así los dos podrán crear un vínculo entre ellos, más importante que él que tenía con sus padres. Cada uno tiene que poder decir a sus padres “mi pareja, para mí, ahora es más importante que tú”.


Para tener una buena valoración de la pareja, es esencial ver a los padres como una unidad, al igual que lo fueron en el momento existencial en el que fuimos concebidos. Más grandes que nosotros e iguales entre ellos, sin tener preferencia ni posicionarse con uno o con otro.



Cada miembro de la pareja entonces, puede tomar la fuerza de sus raices. Lo femenino, toma su capacidad amorosa y su mayor expansión vital de la buena conexión con la madre. Y lo masculino, toma su presencia plena y su mayor fuerza de la buena conexión con el padre. 


El hombre renuncia a su madre, la mujer renuncia a su padre, para poder necesitar a la pareja.


El hombre que se queda en la zona de influencia de la madre no tiene respeto por las mujeres. La mujer que se queda en la zona de influencia del padre no tiene respeto por los hombres. Permanecen adolescentes, con sus sentimientos de omnipotencia y de desvalorización a todos los demás.


Una frase muy conocida de Bert Hellinger es: “El mejor matrimonio, la mejor unión, se da cuando se casan la hija de la madre y el hijo del padre”.


Una pareja no nos puede hacer felices, pero si nos puede hacer más conscientes. Y si usamos esa consciencia, para sanar y rectificar los patrones y las creencias erroneas, entonces la pareja está al servicio del crecimiento y de la Vida. 


Lo más importante aqui no es tener o no tener pareja, sino poder "ser pareja", poder ocupar un lugar de sentir un amor abierto, generoso, consciente. 


A menudo las dificultades para tener pareja, expresan un desorden en cuanto a que no ocupamos el lugar que nos corresponde. Bien porque o hemos dejado todavia a la familia de origen, o estamos intrincados en algun asunto de lealtades invisibles, o guardamos un rencor o resentimieno hacia la "posible" pareja. Expresa alguna intrincación sistémica, que requiere ser comprendida para ser resuelta.




De lo que se trata, en cualquier caso, es de llegar al buen amor. Éste se reconoce porque nos sentimos reales, abiertos, respetuosos y somos más y más felices. Bert Hellinger señala tres componentes de la dicha en la pareja, en forma de “palabras simbólicas concentradas”. Serían tres expresiones “mágicas” que abren las puertas de la felicidad en la pareja: “sí”, “gracias” y “por favor”.

 

Sí, te quiero y te tomo tal y como eres,

Gracias por ser como eres, gracias por todo lo que me has dado,

Por favor, te necesito.


2.LA PAREJA SUSTENTADA EN EL RESPETO A LOS ANTERIORES


La salud de las nuevas parejas que entran en nuestra vida, se alimentan de haber cerrado bien las relaciones anteriores. Si uno no honra ni respeta a su pareja anterior, es dificil, que la nueva pareja pueda sentirse real y profundamente valorada y respetada.


Por ello, el pasado necesita estar sanado, para estar disponibles para el nuevo presente.

Nuestras relaciones anteriores y las relaciones que hayan tenido nuestra madre y nuestro padre, anteriores a la union entre ambos, tambien son especialmente importantes para el orden de nuestra alma.


Un proceso de duelo o ruptura concluye…

… cuando reencontramos la paz y la alegría y mirando atrás logramos apreciar y agradecer lo que vivimos y aprendimos en esa relación y podemos darle internamente las gracias a la que fue nuestra pareja por todo lo que fue posible y lo que nos aportó.

… cuando podamos darle el reconocimiento que merece como una relación importante para nuestra vida.

… cuando podamos reconocer el amor que hubo y guardarlo como un regalo.

… cuando somos capaces de dejar libre al otro y desearle lo mejor y hacernos nosotros libres y también desearnos lo mejor.



El 23 de Febrero, un nuevo Taller de Constelaciones Familares, va a permitirnos mirar, comprender y resolver lo que esté pendiente y dificulté la buena salud en tus relaciones de pareja.


En el Taller habrá visualizaciones, dinámicas y constlaciones, que nos permitiran recibir la información esencial en este momento, para dar un paso hacia más amor y más fuerza.



Temas que se pueden constelar o mirar en las Constelaciones Familiares


  • Quiero tener pareja y no hay forma
  • Las parejas no se quedan conmigo durante mucho tiempo
  • Tengo celos del ex- de mi pareja
  • No quiero dar libertad a mi pareja
  • Mi marido compite y rivaliza con los hijos que tuve con mi ex-
  • Vivo constantes conflcitos con mi pareja.

 

Puedes constelar otros temas, además de los relacionados con la pareja.


Para reservar tu plaza, puedes llamar al 659.42.59.01 (Violeta)



DE COMO SE LOGRA EL AMOR (Bert Hellinger)

Publicado el 23 Ee enero Ee 2019 a las 14:40 Comments comentarios (0)

DE COMO SE LOGRA EL AMOR



Entrevista de Johannes Kaup con Bert Hellinger para el ORF* en Viena 




JOHANNES KAUP: Señor Hellinger, en nuestros tiempos el amor parece ser un bien muy escaso, un bien muy asediado, un bien que se anhela pero que casi no se lleva a cabo. Cuando se mira la duración, la duración promedio de las relaciones, la movilidad que se produce en nuestras relaciones, se tiene la impresión de que al amor no le va del todo bien. ¿Es así o resulta que hoy día las personas buscan con mayor precisión aquello que las sostiene?



BERT HELLINGER: Si comprendí bien su pregunta se trata sobre todo de la relación amorosa entre el hombre y la mujer. Esta relación de amor en la actualidad a menudo es observada desde la perspectiva del Yo. O sea, ¿qué es lo que en esta relación amorosa me va a satisfacer y me va a ayudar a avanzar a mí? Entonces buscan una pareja que promete eso y de la cual suponen que se comportará según sus expectativas. Eso es recíproco. Ambos miembros de la parece buscan eso.



Sin embargo, la relación entre el hombre y la mujer está instalada en un contexto grande. Por naturaleza está orientada hacia los hijos, a la creación de una familia, a la continuación de la vida. La relación de pareja como tal es el primer paso en esa dirección. Cuando entonces se escapa de la mirada el contexto total, el amor se atrofia, porque no contempla ese contexto. Eso sería lo primero.



Lo segundo es que el amor o la relación amorosa siempre tiene consecuencias. Algunos piensan que podrían tener el amor como cuando van al supermercado para comprar una golosina, la come y, si a uno ya no le gusta más, pasa a buscar lo próximo que uno se compra y lo consume. Pero la experiencia, o mejor la observación, es –eso se puede ver claramente- que al cumplirse el amor en su sentido completo, es decir por la consumación sexual con todos sus riesgos, en la pareja surge un vínculo que no permite que se vuelvan a separar. En hecho de que ese vínculo surge se ve en el efecto. Ya no se pueden separar sin dolor y sin la sensación de fracaso y culpa.



Es decir que en el amor tiene efecto algo más, algo que va más allá del amor. Por un lado en ese contexto el objetivo, y luego también actúa un orden dentro del cuál el amor se puede desplegar. Cuando ese orden no es reconocido o incluso es negado, tiene un efecto retroactivo sobre el amor.



Es decir que usted habla de un orden, un orden natural subyacente al Todo. Sin embargo, también hemos hecho la experiencia de que en una relación inmadura, que Jürg Willi denominaría una relación de colusión, donde uno se engarza en una relación dependiente, de manera que es prácticamente imposible vivir una relación satisfactoria mientras esa colusión no se resuelva. A veces debe resolverse mediante una separación. ¿Usted subrayaría eso o diría que toda separación de una relación es ya una catástrofe?




La colusión se produce porque los dos miembros de la pareja siguen ligados a su familia de origen y porque no se logró la separación de la familia de origen. Eso también forma parte del orden, lograr la separación de la familia de origen. Si entonces se mira lo evidente, que dos no se llevan bien, sin ver que eso tiene que ver con las familias de origen, la separación de la pareja jamás traerá la solución. Se logra la solución, cuando se logra la separación de la familia de origen y cuando se logra la separación de las implicaciones en los destinos de la familia de origen. Es decir, en lugar de reducirlo a la relación de pareja, también aquí incluyo en la mirada el horizonte más amplio. Entonces primero miraría cómo la pareja, cada uno de sus miembros, puede separarse de buena manera de su familia de origen. Cuando luego se miran se logra aquello que antes no se había podido lograr.




Cuando dos personas se encuentran y se enamoran, ¿actúa algo más grande de lo que ambos tienen conciencia, o se podría decir: Si, simplemente me fascina tu cuerpo, tu figura, en realidad más no quiero? ¿Qué es eso que hace que las personas se unan? ¿En su opinión, hay algo más grande o es que también eso puede ser muy evidente?


 

Algunos van montados en un burro y cuando el burro no quiere seguir, le ponen una zanahoria delante. El burro va detrás de la zanahoria y uno puede continuar avanzando. La zanahoria lo estimula para que continúe y él ni siquiera se da cuenta de la carga que lleva. Así es aquí también, a veces. Hay ilusiones en juego que desconocen quién lo está montando a uno y hacia dónde nos está llevando.


Luego a veces hay un despertar, y eso es sanador. Cuando hay dos que están tan fascinados uno del otro, seguramente actúan muchas fuerzas ocultas que no conocemos. Eso va mucho más allá de la atracción inmediata. Ahí aparecen recuerdos de lo más variados. Por ejemplo, había una pareja felizmente casada, y se puso de manifiesto que durante mucho tiempo fue maravilloso. Luego la mujer compró un libro de cocina nuevo y cocinó algo distinto a lo habitual. Ahí se descubrió lo que antes había ligado el hombre a la mujer, y era que ella cocinaba de la misma manera en la que se cocinaba en la casa de él. Ese pequeño cambio tuvo un efecto decisivo. Cuando sucede algo así, nos reímos. Pero son cosas de muchos niveles que actúan simultáneamente.




Para mí lo de una pareja en el fondo es muy simple: Cuando se miran a los ojos, cuando se miran verdaderamente a los ojos, ven sólo el alma. Cuando las almas se encuentran en ese sentido, entonces el amor es posible. Pero esas almas se encuentran de manera tal que el individuo no tiene el permiso de apropiarse de la otra alma. No la posee, sólo la ve. Pero a menudo entonces desde esas almas hay una conexión que es profunda, que es leal y que es firme con pocas ilusiones. No es totalmente estrecha porque lo del otro es respetado continuamente, y, sin embargo, puede durar.



Pero eso significa que usted realmente hace una diferencia entre aquello que atrae a dos personas y el amor que luego es posible pero no necesario. Porque teóricamente es posible armar relaciones con personas muy diferentes. Con frecuencia nos sentimos atraídos a personas muy diferentes en la vida, y luego tal vez elegimos a una de ellas o no. Es decir que también debería haber una posibilidad de establecer una relación de almas única con personas completamente diferentes.


 

Cada relación es única. Ni bien me entrego a una pareja a los fines de la realización del amor, estoy vinculado y la libertad de elegir termina en ese instante. La idea de que aún podría tener esa libre elección ya no funciona.


 

¿Por qué no es posible?


 

Te lo explico. La pareja a la que uno se unió se transforma en parte de la vida. Ya no puedo salirme de ahí. Es como que pasamos a formar parte de un alma común. La pareja pone en movimiento algo que sólo es posible con esa pareja. Y delimita algo que después ya no es posible. Es decir que en ese instante la libertad de elección se acaba en gran medida. Pero eso no es una desventaja. Cuando yo me entrego realmente a esa persona, a partir precisamente de esas limitaciones y porque está restringido, surgen desafíos y fuerzas que superan por mucho a aquello que uno imagina poder lograr gracias al libre albedrío. Porque lo que lleva a la plenitud no es lo mucho, sino lo esencial.



En el título de uno de sus libros leí que el enamoramiento nos vuelve ciegos y el amor videntes. ¿Es posible decir eso así? ¿No es acaso también el enamoramiento o el éxtasis algo que pertenece intrínsicamente al hombre? ¿Algo que añora una y otra vez, que añora incluso tal vez en una relación permanente con esa persona, y donde uno podría decir: esos son los picos de una relación dónde puede emerger nuevamente esa visión compartida, ese volver a enamorarse compartido? Ciertamente a menudo experimentamos que eso no funciona, o que lo habitual y el acostumbramiento de la vida cotidiana y las cargas de una relación y los reclamos son un peso en las espaldas. Pero volviendo atrás: ¿Es posible que el enamoramiento y el amor constituyan una contraposición tan clara?



Si. En el enamoramiento tengo una imagen del otro sin conocerlo. Aún no lo veo. Veo una imagen deseada, en gran medida. Cuando luego se da la plenitud, de a poco uno comienza a ver al otro tal como es realmente. Asentir a eso, asentir al otro tal como es, con su grandeza y sus debilidades, eso es el amor. En el enamoramiento asiento al otro tal como yo me lo imagino, no tal como es. Por eso el despertar del enamoramiento es una condición previa para el amor. Eso que usted decía, eso de que uno puede recordar el comienzo, eso por supuesto es lindo. Fecunda al amor por la dicha del comienzo. Cuando ahora uno une eso, el mirar al otro tal como es, el asentir al otro tal como es, con ese recuerdo de esa dicha temprana, se logra desde ya un efecto estimulante y también es sanador.


 

¿Cuáles son los problemas más importantes que usted encuentra en la terapia de pareja? ¿Cuándo dos personas se han encontrado, cuándo han compartido algunos años, pero luego tal vez despiertan asustados y el golpe en la nuca es: Jamás me imaginé que eras así, así en realidad no quiero convivir contigo? Eso puede ser una catástrofe. Esas personas entonces van a verlo. ¿Puede mencionar algunos ejemplos cómo es eso y cómo uno puede proceder terapéuticamente, cuáles son los órdenes a descubrir aquí?



Las soluciones siempre se encuentran más allá de lo inmediato. Si yo miro al otro sólo como una persona individual, ahí se da ese despertar. Si lo veo enlazado en su familia, y si sé algo de implicaciones o enredos, entonces veo que no puede ser diferente a lo que es.


Aquí tuve un ejemplo. Un hombre a menudo es violento. Pero no se descarga con su mujer, sino con objetos. Le pregunté: ¿Qué sucedió en la familia de origen? El abuelo era encargado de un campamento en Yugoslavia y dirigía un campo de prisioneros. Para mí queda muy claro: eso no podía terminar sin algún crimen. Ese abuelo se suicidó al finalizar la guerra, eso también es significativo. Luego configuré un representante para el abuelo y cuatro representantes para las víctimas. El representante del abuelo comenzó a transpirar, transpiró totalmente su camisa. Luego le pedí ubicarse al lado de las víctimas. De repente quedó claro que ese era el lugar en el que debía estar. Antes le había dicho al hombre: Tienes una mirada extraviada. Respondió: Nunca nadie me dijo eso. Le dije: Yo veo eso.


A continuación tomé a uno de los representantes de las víctimas y al representante de su abuelo, los coloqué uno al lado del otro y le pedí a ese hombre que apoye su espalda en ellos dos y lo alenté para que permitiera que en él confluya lo que pertenece a ambos, es decir el sentimiento de perpetrador y el ser perpetrador y el sentimiento de víctima y el ser víctima, hasta que en él se conviertan en una unidad. Luego le indiqué girarse, abrazar a ambos y permitir que confluyan para convertirse en uno. En ese instante sucede algo que ya no hace posible esa violencia en él porque lo ha visto en ese contexto. Ahora puede dejarla en donde pertenece, con su abuelo. Y puede dejar que los muertos estén entre sí y ahora puede dedicarse a su mujer.


 

Insisto una vez más con la pregunta: ¿Cómo describiría la dinámica que hace falta cuando alguien va a verlo y dice: Queremos hacer algo por nuestro matrimonio pero no podemos, no sabemos qué hacer? Ahora tenemos en claro que nuestra relación en realidad se construyó a partir del enamoramiento, se construyó en base a una imagen. Así no nos soportamos, o yo no soporto a mi mujer o la mujer no soporta al hombre así. ¿Hay entonces una solución más allá de la separación?


 

Depende. Si uno de ellos ha lastimado seriamente al otro, por ejemplo si el hombre exhortó a la mujer a abortar un hijo de ellos y la mujer no quiere hacerlo, eso constituye algo de tanto peso que a menudo la separación es inevitable.



¿Con qué tiene que ver eso?


 

Es una herida que ya no puede ser sanada. Hay actos que tienen consecuencias que ya no se pueden revertir. Eso debe ser reconocido. Eso por supuesto también va en contra del concepto generalizado de que se puede y debe solucionar todo. Por el otro lado, a veces es necesario saber acerca de la implicación. Allí donde ese saber no está y dónde tampoco existe la disposición a seguir y tal vez sacarlo a la luz, la separación es inevitable. Pero la separación no es una solución porque en la próxima relación todo continuará de la misma manera. Es decir que la separación es una huída de aquello que la vida en definitiva exige de cada uno.


 

¿Por qué eso es así, por qué esa dinámica sigue actuando en la próxima relación?


 

La relación tiene un aspecto muy importante. Resulta que es una organización en contra de la muerte. Todo eso está al servicio de mantener la vida. Por ese motivo, ni bien hay hijos, la finalidad y el sentido de la relación se acabaron. Aquellos que tienen hijos o quieren tener hijos con ello demuestran que son conscientes que ellos también se acaban. Esa mirada al final es muy importante. Entonces uno se va despidiendo lentamente.



Doy un ejemplo: en un curso hay un matrimonio muy anciano, y la mujer dice: El hombre tiene cáncer y ahora tiene metástasis. Quedaba muy claro que no iba a vivir mucho más. Tenía más de setenta años. Luego les pedí que se sentaran uno al lado del otro y se miraran a los ojos y dije: Está muy claro, ahora es el momento de la despedida. Toda relación se dirige hacia el final. Ambos se miraron cariñosamente y la mujer lloraba. Indiqué a la mujer que dijera al hombre: “Me quedo contigo el tiempo que me sea permitido” y el hombre a la mujer: “Me quedo contigo el tiempo que me sea permitido”. Había un amor increíble entre ellos dos, de cara a la despedida y a la muerte.


Eso tiene una grandeza que va mucho más allá que cuando alguien piensa: Ahora busco una nueva relación y comienzo de nuevo. Desconocen totalmente que todo se dirige hacia un final.


 

¿Por qué ve usted a las relaciones tan fuertemente desde el punto de vista de la muerte y el final? Incluso si ellos lo hacen, ¿qué significa la muerte? ¿Es un final irrecuperable del amor, es dónde termina el amor? ¿O el amor es algo de lo que uno al menos espera y anhela que supere a la muerte?



Es una ilusión que el amor supera la muerte. Uno la ve por ejemplo en parejas que se suicidan conjuntamente porque creen que continúa. Para mí eso es totalmente ilusorio. La muerte debe ser tomada en serio como consumación de la vida y también la consumación del amor. Recién entonces esta completa y redonda.


 

Usted no dice perentoriedad de la vida, sino que dice consumación. Eso es una diferencia.


 

Si, algo se redondea y se completa. Lo que hay detrás, no lo sabemos. Pero a través de eso el individuo alcanza una completud. Así es el curso de la vida. Toda vida nueva se basa en que antes otros hicieron lugar. Eso hay que verlo. Y aquello que aparenta estar instalado para que dure como es el caso de una relación amorosa es pasajero, algo de cara a la muerte. Lo que viene después, eso queda.


 

Quisiera llamar su atención a una forma de amor y preguntarle al respecto, una forma en la que vuelven a sucederse grandes heridas una y otra vez y que usted también trata en sus seminarios. El amor y el amor, muchas veces perturbado, entre padres y sus hijos que puede existir, pero que también puede mantenerse hasta una edad avanzada y que tiene efectos hasta entonces. Qué diría usted: ¿Cuál es realmente la esencia del amor entre padres e hijos, un amor sano entre padres e hijos? ¿De qué se trata realmente? ¿Es comparable al amor hacia una mascota que tengo y que llevo de aquí para allá? ¿En qué consiste la gran diferencia?


 

Aquí nuevamente se pone de manifiesto con claridad que esto es considerado como algo que sucede sólo entre las personas, es decir entre esos padres y el hijo, o entre el hijo y esos padres. Esto únicamente se puede comprender viéndolo en un contexto más grande. Cuando por ejemplo la madre rechazó a su propia madre, no quiere saber nada de ella, entonces su hija representa a esa madre para ella. La relación no resuelta de la madre con su madre se transfiere a la relación de la madre con la hija. Eso se llama parentificación. No hay solución entre la madre y su hija hasta que la madre mire a su madre, haga una reverencia ante ella y le de la honra como su madre. Y hasta que ella tome de su propia madre lo que la madre le ha regalado, lo honre, permita que se despliegue en ella y, así entonces, se lo regale a la hija. De inmediato la hija está aliviada cuando la madre completa ese proceso frente a su madre.


 

Pero eso es terriblemente difícil para algunos porque es posible que para la madre no resulte razonable que debe honrar a su propia madre. Sobre todo no razonable cuando tal vez su madre la golpeaba o menospreciaba o no la aceptaba en su ser mujer y. por así decirlo, su propia historia de culpa está enraizada en una historia de culpa.



Usted vuelve a llevarlo a una relación de dos. No es una relación de dos personas. En las familias y en las parejas no hay una relación de dos. Siempre son relaciones entre sistemas. Mientras yo siga fijo en una relación de dos, no hay solución. Todo buen consejo a la madre y todo buen consejo a la hija no aportará ningún resultado. Doy un ejemplo: Una mujer que ni siquiera conozco me escribe una carta. Es la segunda mujer de su marido y juntos tienen una hija que no quiere saber más nada con sus padres. Rompió todo contacto. Fue entonces que se le ocurrió que tal vez había que ordenar algo con relación a la primera mujer de su marido y con relación al padre de su marido. Ambos eran despreciados y excluidos. Entonces al atardecer encendió una vela, hizo una profunda reverencia ante la primera mujer de su marido y dijo: “Ahora te doy la honra.” La noche siguiente hizo lo mismo con el padre del marido. Encendió una vela, hizo una profunda reverencia y le dijo: “Te honro”. Pocos días después llamó la hija: “Mamá, voy para allá.” Fue, estaba sumamente feliz, no dejaba de expresar lo hermoso que era estar en casa, y de esa manera todo se ordenó.



Aquí le quiero preguntar: “¿Qué significa honrar, dar la honra? Porque eso no lo hago tan sólo diciendo la frase “Yo te honro”.



Eso sería barato.



Eso es barato. Incluso es un poco teatral. ¿Qué ocurre cuando honro a alguien? ¿Qué es lo que tiene efecto realmente?


 

Honrar significa que reconozco que esa persona pertenece. En el ejemplo que mencionaba recién significa que la madre le dice a la primera mujer: “Tú tienes prioridad, tú eres la primera, yo soy la segunda.” Y que al padre del marido dice: “Tú tienes prioridad, sólo a través tuyo yo tengo a este hombre, ahora lo reconozco, ahora te doy un lugar en mi corazón, un lugar honorable.” En ese momento el otro puede acercarse, puede ser amable y de esa forma todo el sistema cobra fuerza. Luego esa fuerza se expresa. Pero decir ligeramente “Te doy la honra”, no, esto no es tan sencillo. Es un proceso de transformación que completa el alma en lo más profundo.



En ese proceso de transformación y en ese dar la honra, en eso que los hijos deben realizar frente a sus padres y los padres hacia sus hijos, ¿tiene lugar una emoción como odio, por ejemplo? ¿Eso también existe? Porque no es tan rápido. En realidad esas son soluciones de las que usted habla. Pero también en el proceso, en el proceso emocional, aparecen a menudo mucha agresión, ira, odio y también otros sentimientos que a veces simplemente son necesarios. No es necesario que sean expresados, pero al menos deben ser tenidos en cuenta.


 

Yo no he visto eso. Esas son imaginaciones que se describen o que se difunden sin que yo jamás las haya visto. El hijo ama a sus padres de una manera muy profunda. Uno puede confiar totalmente en ese amor. Pero lo que sucede cuando al hijo se le impide tempranamente el acceso a la madre o al padre, por ejemplo cuando debe pasar mucho tiempo completamente solo en el hospital, ocurre lo siguiente: El dolor es tan grande que más adelante se expresa como agresión. Pero ese es el otro lado de la pérdida sufrida, sólo es otro lado del amor. Ahora se trataría que en esa situación temprana, es decir mirando atrás, el movimiento amoroso interrumpido a la madre o al padre sea llevado a término. Eso es un proceso muy doloroso. Donde se logra todo aquello que antes había sido señalado como motivo del odio, es completamente irrelevante. Ya no tiene importancia alguna.


 

Pero usted conoce la experiencia de que sólo es posible odiar a aquél que también se puede amar. Creo que no puedo odiar a nadie tanto como tal vez a mi propia mujer. Y tal vez tampoco amar a nadie como a ella.


 

Ese odio es un sentimiento infantil. Los adultos no odian en ese sentido. Sólo odian cuando se sienten como niños, o sea cuando se sienten impotentes como niños. Por ese motivo un hombre no puede odiar a su mujer. Puede transferir a ella algo de la infancia. Pero eso es algo completamente diferente. Pero reducir esto sólo a un comportamiento no funciona. La solución sencilla entre padres e hijos es que los hijos reconozcan: “Tengo la vida a través de ustedes. Ustedes son mis padres y ahora los tomo tal como son, como mis padres correctos.” De esa forma el hijo está en paz consigo mismo. Así entonces también puede tomar todo lo demás que los padres le ofrecen. A menudo tenemos la loca idea que podríamos tener padres diferentes, o que los padres deberían poder ser diferentes de lo que son. En ese momento el hijo se vuelve totalmente estrecho. En el fondo se vuelve loco. Muchas pretensiones frente a los padres en realidad son pretensiones locas que los padres tampoco jamás podrían cumplir. Incluso si ahora intentaran cumplir con esa exigencia, el hijo no la podría tomar porque esa pretensión proviene de otro nivel. En realidad el hijo no pretende nada de los padres en ese sentido, ahí actúa una dinámica totalmente diferente. Lo que además es importante en relación a lo que usted decía antes acerca del odio hacia los padres: Un hijo que odia a los padres se castigará severamente. Porque la profundidad del alma jamás lo permite. Es tal violación del orden que no es posible. Y es típicamente occidental. Yo, por ejemplo, con los zulúes jamás vi que alguien hablara de forma despectiva de sus padres. Eso era impensable. Ellos todavía podían ver lo que significa recibir la vida de los padres.


 

Hablamos varias veces de órdenes. ¿Son sistemas de orden que usted encuentra, o los ordenaría en un contexto más grande? Por ejemplo cuando usted dice el alma tiene un orden y según ese orden deben vivir los seres humanos, eso suena como un sistema arcaico, casi como una cosmología. ¿Usted lo entiende de esa manera o simplemente lo descubre y se detiene sorprendido ante eso?



La palabra orden conlleva una carga. Pero un árbol, cuando crece, crece según un orden preconcebido. No puede apartarse de él. Precisamente por estar de acuerdo con lo prefijado se despliega. Pero siempre está dado en otro medio ambiente. Cada árbol es diferente, no hay un árbol igual a otro. Sin embargo, siguen el mismo orden según el cual pueden desarrollarse. Sucede algo similar con las personas. Por ejemplo, ese orden muy sencillo de que cada persona tiene un padre y una madre. Hoy día las mujeres a veces se comportan como si pudieran tener hijos sin un hombre o sin un padre. O los hijos se comportan como que pudieran tener su vida sin sus padres. Eso es loco. Cuando uno reconoce esos hechos tan sencillos, que yo tengo padres y que son los únicos correctos, que, si los padres fueran diferentes, también yo sería diferente, y que no puedo estar en sintonía conmigo mismo si rechazo a mis padres, ya que de esa manera me rechazo también a mi mismo, cuando reconozco todas esas cosas sencillas, entonces ya se ha ganado mucho.



Para terminar, ¿diría usted que el amor es algo diferente a un sentimiento, ya sea que se trate del amor a una pareja o del amor a los padres o del amor a los hijos, que el amor es algo así como un sintonizarse y un vibrar en consonancia con una corriente de fondo de todo nuestra existencia, que nos sostiene?


 

Exactamente. Usted lo ha dicho de manera muy hermosa. Junto al confluir con esa corriente de fondo se une que el amor sigue un orden. El orden y el amor van juntos. Y resulta que el orden va primero. El amor está al servicio de ese orden más grande. Cuando el amor se adapta a ese orden, es cuando mejor se puede desplegar dentro de ese orden.



Gracias por la conversación.


CARPE DIEM. WALT WHITMAN.

Publicado el 30 Ee diciembre Ee 2018 a las 16:15 Comments comentarios (0)


CARPE DIEM


Aprovecha el día.


No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.


No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte, que es casi un deber.


No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario…


No dejes de creer que las palabras y la poesía, sí pueden cambiar al mundo; porque, pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.


Somos seres humanos llenos de pasión, la vida es desierto y es oasis.


Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.


Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa.


Y tú puedes aportar una estrofa…


No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el hombre.


 No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes, huye…


 “Yo emito mi alarido por los tejados de este mundo”, dice el poeta;


valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía sobre las pequeñas cosas.


 No traiciones tus creencias, todos merecemos ser aceptados.


No podemos remar en contra de nosotros mismos, eso transforma la vida en un infierno.


 Disfruta del pánico que provoca tener la vida por delante.


Vívela intensamente, sin mediocridades.


Piensa que en ti está el futuro, y asume la tarea con orgullo y sin miedo.


Aprende de quienes pueden enseñarte. Las experiencias de quienes se


alimentaron de nuestros “Poetas Muertos”, te ayudarán a caminar por la vida.


La sociedad de hoy somos nosotros, los “Poetas Vivos”.


No permitas que la vida te pase a ti, sin que tú la vivas…



Walt Whitman





LEALTAD FAMILIAR. LIBERTAD INDIVIDUAL

Publicado el 21 Ee diciembre Ee 2018 a las 6:00 Comments comentarios (0)

LEALTAD FAMILIAR. LIBERTAD INDIVIDUAL


Se denomina Lealtad Invisible a aquella lealtad consciente o inconsciente hacia un ancestro o familiar que nos impulsa a repetir una conducta de un modo ciego, sobre el que no tenemos el menor control.


 

Da lo mismo si esa persona ha muerto hace mucho o poco tiempo, si sigue viva, si nos caía bien o mal, si tuvimos mucho o poco contacto con ella, si sabemos algo de su vida… la lealtad a ese familiar, que vivio algo duro o no resuelto, nos impulsa a repetir conductas que esa persona llevaba a cabo, o lleva aún a cabo en su vida si sigue con vida… e incluso muy habitualmente nos hace repetir literalmente, su vida entera como si fuera una gran historia que se perpetúa.


Esta lealtad se graba cuando somos niños, y nuestra alma capta con absoluta nitidez toda la información familiar. 



Por ejemplo, una mujer fué infeliz en el amor y sus hijas repiten esa infelicidad con recurrentes fracasos en su vida de pareja. El mensaje de la lealtad es el siguiente: si mi madre no fué feliz, nosotras no tenemos derecho a serlo.



Un hombre muere prematuramente de manera brusca y alguien, quizá nosotros, sufrimos un acciente o fallecemos en el aniversario de su muerte décadas despues (Síndrome de Aniversario).


 

 

El inconsciente lo sabe todo. Guarda la memoria de toda la historia familar.



Importa realmente poco lo que tu consciente piense al respecto… es tu inconsciente el que tiene el control de la situación. Todo el control, incluso aunque tu pienses y opines todo lo contrario.


 

Si hubo crímenes, abandonos, infidelidades, traiciones o graves atentados a la dignidad de las personas, tu inconsciente lo SABE TODO.


Lo que se ha visto es que lo que una generación deja sin resolver, será la siguiente la que inocente e inconscientemente, trate de resolverlo; así queda atrapada en temas o asuntos que no son en realidad su responsabilidad. Existe una transmisión transgeneracional de los problemas familiares que a veces crean una cadena de situaciones difíciles o trágicas.


 

Los asuntos no resueltos de los sistemas familiares en generaciones anteriores y las injusticias cometidas dentro y fuera del sistema familiar pueden inconscientemente, afectar la vida de las familias manifestándose en alguno o varios miembros del sistema, enfermedades inexplicables, depresiones, suicidios, relaciones conflictivas, trastornos físicos y psíquicos, dificultad para encontrar pareja, para prosperar, comportamientos conflictivos, etcétera.



 

Por ejemplo, un hombre adúltero, maltrata y humilla a su mujer y alguien tendrá que pagar por ello. Posiblemente un nieto o descendiente llevará una vida de infelicidad o sufrirá adulterios y humillaciones constantes de las mujeres y parejas, para compensar el maltrato que su ancestro realizó a la abuela y a otras mujeres.


 

No sirve de nada vivir de espaldas a estos problemas, porque de todo aquello que no nos hagamos responsables se tendrán que encargar otros, nuestros descendientes, nuestros hijos, sobrinos, nietos.



Nada escapa al orden del sistema, y el orden incorpora Justicia.


 

No obstante, el mismo amor que enfermó, cuando se vuelve consciente, es el que posee la fuerza y sabiduría de la solución; las lealtades invisibles emergen durante la configuración de las Constelaciones Familiares.


Se busca en el sistema a las personas excluidas, las olvidadas, las difamadas, las no honradas, las tratadas con injusticia, las que se fueron para ceder su espacio a otras y las que sufrieron vidas particularmente difíciles.


 

Algunos justifican su negación a tomar con el reproche de que aquello que se les ofreció y se les dio no fue adecuado ni suficiente. Otros justifican el no tomar con los fallos del que da. El resultado, sin embargo, siempre es el mismo: los que así actúan se quedan inactivos y vacíos.



El efecto contrario lo podemos ver en aquellos que logran tomar a sus padres tal como son, tomando de ellos lo que les den.


 

Este tomar es experimentado como un continuo aporte de energía y de felicidad.


 

De esta manera se les capacita para tener también otras relaciones donde puedan tomar y dar mucho.


Cuando podemos mirar de frente a ese ancestro, o esos ancestros a los que somos leales, honrando su destino y su vida, se abre la posibilidad de recibir su bendición para seguir nuestro camino, y tener aceso a la libertda de vivir nuestro propio proposito de vida.


La libertad es una conquista, es el resultado de mucha humildad, respeto y aceptación.



Si deseas tomar conciencia, liberar y honrar tu sistema familiar, tomando la fuerza, el amor, el coraje y la sabiduria que ha dejado en ti todo ello, puedes hacerlo en este taller de Constelaciones, el 19 de Enero.




 

 

El amor al destino

Publicado el 9 Ee diciembre Ee 2018 a las 8:45 Comments comentarios (0)



El destino se presenta en cualquier persona con la que nos relacionamos. 


Cada una de esas personas, se convierte en destino para nosotros, y nosotros, en destinos para ellas.


Por tanto, el amor al destino, significa amar tanto al destino que se me presenta en el otro -que me enriquece, me desafia, y también me golpea a través de él- como tambien significa amar el destino que enriquece, desafia, y muchas veces, también golpea al otro a través de mi. 


De este modo, todo encuentro con otras personas se convierte en más que un mero encuentro entre ellas y yo. Se convierte en un encuentro de destinos que actúan detras del otro y de mí. Pueden ser destinos gozosos o dolorosos. Pueden estar al servicio del crecimiento, o de la limitación, dando o arrebatando vida. 


Cuando otra persona, me desea el mal, muchas veces, mi primera reacción es la de desearle también el mal, tramando la compensación o la venganza. En cambio, si le miro como a una persona expuesta a su destino, reconociendo que su destino, a través de él, también se convierte en mi destino, ya no encaro al otro como ser humano, encaro al destino- y lo amo.


En ese mismo instante, me entrego a un poder fatal, permito que me toque, y más alla de mi consternación personal, permanezcoen el amor en cualquier circunstancia.


Por otra parte, cuando yo me convierto en destino para el otro de una forma que a él le duele, le limita y le obliga a la despedida, y a la separación resisto al sentimiento de culpa, como si yo actuara por mis propios intereses, por deseos destructivos o malas intenciones. A ese destino lo he de amar, tal y como es, y asi, a través de ese destino, me purifico, y me constituyo en un mismo nivel con el otro. 




Quien ama el destino de esta forma, el propio y el ajeno, sea cual sea la manera en que se convierta en destino para el otro y para mí, está en concordancia con todo tal y como es. Se halla formando parte de un todo mayor, y a la vez está orientado al tú.


Su amor, por ser amor al destino, alberga tanto grandeza como fuerza.


Bert Hellinger 

(Meditación: El amor al Destino)


Si quieres saber más sobre las Constelaciones Familares de Bert Hellinger, pincha https://www.vivirenelcorazon.com/constelaciones-familiares" target="_blank">aqui




El amor es la fuerza más poderosa.

Publicado el 29 Ee noviembre Ee 2018 a las 4:15 Comments comentarios (0)


Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.


Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.


Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros.


Esta fuerza universal es el AMOR.


Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.


El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.


Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.




Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E=mc² aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.


Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.


Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.


Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.




Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!.


Tu padre

Albert Einstein


EL AMOR Y SUS ALAS

Publicado el 8 Ee noviembre Ee 2018 a las 9:05 Comments comentarios (0)




EL AMOR Y SUS ALAS

Cuando la Vida toca tu alma y, mágicamente eres bendecido por las fuerzas del Amor, se te otorga el regalo más grande de todos.


Lo prodigioso, lo innombrable te acaricia.


Qué regalo tan maravilloso, sentir y recibir ese Amor vibrante y luminoso fluyendo por todo tu ser.


Pero a menudo, surge en nosotros el deseo de retenerlo; de apropiarnos de él y de hacerlo exclusivamente nuestro.


¡Vaya estupidez la querer volverse el dueño de lo Esencial!


Y entonces empiezan los planes, los presuntos derechos de autoría, el control y el miedo.


Y el Amor, que hasta ese instante estaba feliz y dichoso, comienza a sentirse atrapado dentro de una jaula.


Jaula de oro, pero jaula al fin y al acabo.


Hemos encerrado a lo único que sólo se nutre de la libertad más pura y límpida.


Y entonces, el Amor ya no sabe cómo extender sus alas y, poco a poco, su vuelo se aplaca.


Sólo recuerda el batir de las alas y su ritmo, pero las mismas ya no logran elevarlo del suelo del tedio y la monotonía.


Por ello, con el tiempo, uno aprende que los Regalos requieren ser disfrutados, pero jamás poseídos.


Y uno aprende que la energía Vital se nutre sólo de libertad para existir y, que el Amor, cuando sucede y nos bendice, nos invita a enaltecernos con absoluta confianza y certeza.


Con arte, pero sin artimañas.


Rendidos al misterio de la Vida.



TOMAR AL PADRE

Publicado el 26 Ee octubre Ee 2018 a las 15:20 Comments comentarios (0)

Bert Helliger ha sido claro al decir que al padre se le toma a través de la madre, es la madre la que dá el permiso para tomar al padre. La relación madre e hijo se dá desde la gestación y hasta los primeros 12 años de vida del hijo, él está contenido por su madre y lo que implica la energía femenina que lo mantiene cerca del sistema familiar y sistémicamente hablando, estar cerca del sistema familiar significa que está rodeado, protegido por todo lo que ayuda a mantener la vida, es decir, se siente a salvo. 


Mas adelante cuando el hijo crece y empieza a salir a interactuar con otros sistemas familiares y otras dinámicas de supervivencia, lo que se necesita es que la relación padre e hijo se dé y de esta manera se involucre la fuerza de la energía masculina, que es primordial para salir al mundo, a la vida que a veces se vuelve difícil, competitiva y hasta peligrosa, en la que puede estar comprometida su supervivencia.


Se puede decir que la madre es la guardiana de la supervivencia, la protección y el cuidado  del hijo, y el padre es el encargado de darle la libertad, la dimensión espiritual y transcendental.


Entonces lo que una madre puede hacer en ese momento de la vida de un hijo en el que necesita iniciar su independencia emocional, es demostrarle que así como ella puede ver a ese padre con amor y ver en él un hombre con un linaje masculino fuerte, donde no solo está él sino todos sus antecesores. De esa forma el hijo o la hija, pueden ir hacia el padre con fuerza.


"Para que el hijo se fortalezca, necesita reconocerse en su padre y en sus ancestros. Asi gana la fuerza que necesita para ir al mundo y a la vida"


Lo que comunmente sucede es que la madre no está en disposición de entregarle el hijo al padre, puede ser por alguna historia de dolor que hace que una madre no dé el permiso e impide hacer el movimiento de toma del padre y por ende, el hijo tampoco puede hacer este movimiento. Desde el punto de vista de los hijos cuando este movimiento o este paso no se dá, lo que le ocurre al hijo es que es difícil ver al padre y entra en conflicto, se siente dividido o termina por revelarse contra su madre.


No importa lo que yo como madre de mi hijo pienso del padre, si es o no adecuado no importa, lo claro que debo tener es que ese es el padre de mi hijo y sin él no hubiera podido ser madre de ese hijo y la fuerza que él necesita para afrontar la vida viene de ese hombre que yo escogí, no puede haber otro.


Con nuestro padre, tomamos toda aquella energía del mundo exterior, es la energía que nos hace ir hacía afuera, hacía el logro de nuestras metas, hacía los objetivos que nos trazamos en la vida; es esa energía que viene de nuestro padre la que nos ayuda a poner limites en todos los ámbitos de nuestra vida. Cuando solo tomamos a nuestra madre, hay soledad y aislamiento.


"El padre es quien empuja para ir hacía el mundo con fuerza y seguridad."



Tomar al padre implica, igualmente que como con la madre, tomarlo como es, sin juzgar, porque cuando lo juzgamos perdemos la fuerza que viene él. Lo que hay que hacer es pararse en el aquí y ahora, desde el adulto y asentir al destino colectivo y familiar, haya sido como haya sido.
No nos compete valorar como han actuado los padres.

¿QUE SUCEDE CUANDO TOMAMOS AL PADRE?


  • Tenemos la fuerza para tomar decisiones.
  • Logramos trazarnos objetivos y metas y alcanzarlas.
  • Sentimos autoestima, estamos agusto en nuestra piel.
  • Hay paz mental, claridad intelectual.
  • Hay tranquilidad e impulso a la acción
  • Tenemos la capacidad de conocer y poner limites.
  • Podemos asumir con fuerza las tareas que nos trazamos
  • Sentimos la realización profesional
  • Conectamos con el maestro interior. 


DESORDENES RELACIONADOS CON NO TOMAR AL PADRE

Cuando es la madre la que no está presente, la persona toma el lugar de la madre, convirtiéndose en la pareja del padre, o viceversa por lo tanto, le será más difícil conseguir pareja y hacer su propio sistema.

Ante una madre a la que le faltó su mamá: la hija termina tomando el lugar de la abuela materna y se convierte en la mamá de su mamá, se transforma en la grande de la relación.Se le puede dificultar llegar a ser madre.

Cuando a un padre le ha faltado su papá pueden presentarse situaciones de adicciones (ALCOHOL, DROGAS, LUDOPATIA). En el alcoholismo, por ejemplo, lo que se vé es que el hijo dice: “Papá, con cada trago te siento aquí conmigo”.

Ante la muerte de la mamá (sea cual sea la edad y la circunstancia), el hijo o la hija pueden desear acompañar a mamá en la muerte. Igualmente puede pasar con el padre. Es lo que Bert Hellinger indica como jalón de muerte. El hijo o hija, apaga su vida, le cuesta más ser feliz, le cuesta disfrutar de la vida.

 

El 1 de Diciembre, en Vitoria-Gasteiz, tienes la oportunidad de mirar e indagar que situaciones o dificultades han afectado en la relación con tu padre, y sanar y resolver aquello que está en desorden. Comprender, tomar consciencia y colocarte en el lugar que te corresponde, te permite re-conectarte con la presencia, la fuerza, la capacidad, la toma de decisiones, la claridad mental, la autoestima y la realización profesional.


Inscripciones:  659.42.59.01 (Violeta)



MEDITACIONES ACTIVAS Y SOMATIC EXPERIENCING 2018/2019

Publicado el 30 Ee septiembre Ee 2018 a las 15:00 Comments comentarios (0)




Una temporada más, te proponemos un programa de Meditaciones Activas de Osho. Un viernes al mes. Y este año, como novedad, incluimos ejercicios de Somaic Experiencing (Experiencia Sómatica) antes de cada meditación para traer e incluir recursos internos que nos ayuden a sentirnos vitales, fortalecidos y con energia paraa frontar cada reto que nos presente la vida.



La catarsis es necesaria porque tu corazón ha sido muy reprimido, debido a tu cerebro. El cerebro ha tomado mucho de tu ser por lo cual te domina. No hay espacio para el corazón, los anhelos del corazón son reprimidos. Tú nunca te has reído desde el corazón, nunca has vivido desde el corazón. Osho



Aqui tienes las fechas de cada propuesta:





Rss_feed